La aventura de ser maestro
Sin duda alguna, es primordial entender, que, el papel de ser profesor va mas allá de nuestra propia imagen que algún día pensábamos ser. Para ser maestro se requiere entender, el gusto de “ser” quien ahora somos, y sobre todo, el malestar que un principio podría guardar, con nuestra historia personal. Una vez analizado el documento, me he dado cuenta, que, en mi aventura por enfrentar un reto, se ha convertido en un placer, y estoy convencido, partiendo de los diversos comentarios que se vierten en esta lectura, que estoy en uno de mis mejores caminos para pensar y sentir, como lo recalca este autor y que he adquirido, una de las tareas más importantes, pero más complejas por tratar con personas humanas, capaces de sentir y reaccionar a nuestra forma de ser. El papel de interlocutor que actualmente fungimos, debe ser la principal función que como docentes tenemos, ya que debemos comprenderla para poder ilustrarla y transmitirla; enseñar partiendo del ensayo-error , es el proceso en el que se interactúa para poder llegar entender un aprendizaje, que se puede convertir en la libertad para ser profesor , que, nos permita , el poder brindarme abiertamente mis capacidades como decente y poder trasmitir lo que debe ser un aprendizaje significativo en el alumno.
Pensar y sentir, como dice Unamuno en la cita del texto, es la acción que normalmente, no consideramos como docentes, pues de esto surge la adquisición de un aprendizaje, y no la adjudicación del conocimiento mismo. Las dinámica de grupo, deben ser el complemento que como herramienta esencial permite la motivación del alumno y formar parte de su gusto por estar en clase, independientemente del nivel de conocimiento que ostente. En la nueva metodología debe partirse precisamente de los saberes de los alumnos, pero también de las inquietudes de aprender lo que ellos quieren, pero muchas de las veces no aceptamos esa realidad, que no nos lleva a trascender.
La renovación pedagógica en nuestra tarea como docentes, es estar en constante cambio de mentalidad y dinamismo, pues de ello dependerá el formar mejores ciudadanos, con valores y sentimientos hacia lo que quiere. Cambiar de mentalidad, desde de mi punto de vista, es uno de los mayores obstáculos de nosotros los docentes, como una resistencia al cambio, y debemos partir de la tarea de cómo motivar para poder cultivar y crear un escenario que pueda romper, con los principales problemas en el nuestros alumnos.
Las estrategias de clase, es el elemento primordial para poder obtener el propósito que se pretende lograr y parte de reconocer, que, debo cambiar de manera constante mi forma de propiciar un aprendizaje mediante una estrategia didáctica. Tener un dominio de de estrategias y técnicas de manejo de grupo, son herramienta s que debemos aplicar, basados en nuestra propia interacción con nuestros alumnos, con llevando a la comunicación, como, el proceso y camino adecuado para establecer un clima de participación entre nuestros educandos.
El buen profesor como establece, debe ser capaz, de, asumir un papel de humildad acorde a las características del grupo, sin dejar a un lado el valor del respeto, considerando, que desde el momento en que tiene un grupo de alumnos, es de nuestra responsabilidad total, que, el alumno “aprenda a aprender”, bajo las circunstancias en que se encuentre y bajo la posible falta de conocimientos que tenga en ese momento, pues esta allí para aprender nuevas cosas y forjar sus valores como individuo. Por último quiero establecer que esta aventura, es una de las satisfacciones más importantes en mi vida, en los once años que llevo de profesor, y partiendo de este análisis creo que será mi reto principal el cambiar y dejar a un lado cualquier indicio de prepotencia, para consolidarme como una persona con humildad, pero sobre todo con respeto ante mis alumnos.

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